F·O·T·Ó·G·R·A·F·O·S

Alessandro Merletti (1860–1943)

Nacido en Italia, el decano de los fotoperiodistas barceloneses es uno de los personajes más populares de la capital catalana durante las primeras décadas del siglo pasado. El primero en utilizar motocicleta consciente de la movilidad requerida por el oficio, pionero del sidecar, relojero preciso, inventor de sus propios aparatos fotográficos y de la escalera que lo hizo famoso, situándolo por encima del resto para obtener puntos de vista diferentes. De carácter extrovertido y simpático, uno de sus gestos más característicos era repartir caramelos entre la gente que retrataba.

Carlos Pérez de Rozas (1893–1954)

Hombre amable, conservador y dedicado cien por cien a su trabajo, fue el iniciador y patriarca de una de las sagas de reporteros gráficos más importantes de la historia de este oficio en Barcelona. Nacido en Madrid en 1893, en el seno de una familia del alta burguesía, muy conectada con ámbitos intelectuales, políticos y militares, empezó a trabajar a los 17 años en el diario Las Notícias, haciendo todo tipo de tareas auxiliares.

Joan Andreu Puig Farran (1904–1982)

 Su trayectoria profesional se consolidó alrededor del trabajo que se generó en la Barcelona de la Exposición Internacional de 1929, al asociarse con su amigo Carlos Pérez de Rozas Masdeu. La nueva empresa, enfocada principalmente al retrato, tendrá diversos nombres, “Fotografia Exposición. Pérez de Rozas & Puig” y “Art-Express”.  El estudio fotográfico estaba situado en la Rambla dels Estudis número 6, en el edificio popularmente conocido como Palacio de Las Noticias.

Josep Maria Sagarra (1885–1959)

Hombre trabajador, elegante y seductor, ocupó un lugar dominante en las escena gráfica barcelonesa de los años veinte y treinta. Su vida profesional – más de cuarenta años en activo – es una de las más largas y prolíficas de todos los fotoperiodistas de su época. Desde la denominada Semana Trágica hasta la Guerra Civil, su cámara fue testimonio privilegiado, siempre a pie de calle, de los principales acontecimientos históricos sucedidos en Barcelona.

Pablo Luís Torrents (1893–1966)

El eterno emigrante. De Uruguay a Barcelona; exiliado el 1939 en Francia y después en Uruguay; camino hacia Argentina y vuelta a Uruguay. Y un sueño sin poder cumplir: la vuelta a la capital catalana que tanto echó de menos, donde vivió su brillante carrera de fotoperiodista. Consolidado con la Exposición Universal de 1929, retrató la vida deportiva, cultural y política, especialmente para diversas publicaciones madrileñas. En plena actividad durante la guerra, fue entonces cuando recibió el encargo que lo marcó para siempre: documentar los bombardeos gráficamente.

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